mie 11a. Ordinario año Par (Id=416)

Antífona de Entrada

Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos haga dignos de esta presencia tuya.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Apareció un carro de fuego y Elías subió al cielo

Lectura del segundo libro de los Reyes
2, 1.6-14

Cuando el Señor se disponía a arrebatar a Elías en un torbellino al cielo, Elías y Eliseo salieron de Guilgal. Al llegar a Jericó, Elías dijo a Eliseo:
"Quédate aquí, yo tengo que ir por orden del Señor hasta el Jordán". Respondió Eliseo:
"Por el Señor y por tu vida, que no te dejaré".
Y se fueron los dos. Cincuenta hombres del grupo de los profetas vinieron y se detuvieron enfrente, a cierta distancia, mientras Elías y Eliseo se detuvieron a la orilla del Jordán. Elías se quitó el manto y, doblándolo, golpeó con él las aguas; éstas se dividieron, y los dos cruzaron por tierra seca. Y cuando pasaron a la otra orilla, Elías dijo a Eliseo:
"Pídeme lo que quieras antes de que sea arrebatado de tu presencia".
Respondió Eliseo:
"Dame como herencia dos tercios de tu espíritu".
Elías le contestó:
"Pides mucho. Si me ves cuando sea arrebatado, te será concedido; si no me ves, no se te concederá".
Mientras iban caminando y hablando, un carro de fuego con caballos de fuego se interpuso entre los dos, y Elías fue arrebatado en un torbellino hacía el cielo.
Eliseo lo seguía con la vista y gritaba:
"¡Padre mío, padre mío, carro y caballería de Israel!"
Cuando dejó de verlo, se quitó sus vestidos y los partió en dos. Recogió el manto de Elías, que se le había caído, y regresó a la orilla del Jordán. Tomó el manto de Elías y golpeó con él las aguas, al tiempo que decía:
"¿Dónde está el Señor, Dios de Elías, dónde está?"
Golpeó las aguas, que se dividieron, y Eliseo pasó el río.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 30, 20.21.24

Amemos al Señor todos sus fieles.

¡Qué grande es tu bondad, Señor! Tú la reservas para los que te respetan, y la ejerces en presencia de todos con los que se refugian en ti.
Amemos al Señor todos sus fieles.

Al amparo de tu presencia, los ocultas de las intrigas de los hombres; bajo la tienda los proteges de las lenguas murmuradoras.
Amemos al Señor todos sus fieles.

Amen al Señor todos sus fieles, pues el Señor protege a sus leales, pero castiga sin compasión al orgulloso.
Amemos al Señor todos sus fieles.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada,
dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

Tu padre, que ve lo secreto, te recompensará

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
6, 1-6.16-18

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuidado con practicar las buenas obras para ser vistos por la gente, porque entonces su Padre del cielo no los recompensará. Por eso, cuando des limosna, no vayas pregonándolo, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que los alaben los hombres. Les aseguro que ya han recibido su recompensa.
Tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. Así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando oren, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y las esquinas de las plazas para que los vea la gente. Les aseguro que ya han recibido su recompensa. Tu, cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ayunen, no anden tristes como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que la gente vea que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su recompensa. Tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, de modo que nadie note tu ayuno, sino tu Padre, que está en lo escondido. Y tu Padre, que ve hasta lo más escondido, te recompensará".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este sacrificio que vamos a ofrecerte, Señor, nos purifique y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

El universo restaurado en Cristo

En verdad es justo y necesario es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina, se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz todas las cosas; y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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